miércoles, 30 de enero de 2008

EDITORIAL

Para que la obra de un artista, creador, logre captar la atención de un receptor decepcionado de lo subjetivo, con la capacidad de asombro fatigada, alicaída, debe dejar atrás los tapujos que emergen de las viejas voces, que como los sofistas en las ágoras, alardean recitando todo lo extraído (casi sin modificación alguna) de los viejos libros. Además, crear una especie de reciprocidad con el destinatario, cual acto comunicativo emisor-receptor, en donde ambos forman parte de una experiencia estética, emocional e intelectual.


Año 2008, Chile, Sudamérica…visitando distintos sitios en Internet (Globalización, Transculturación), no logré encontrar alguno que sirviera de guía o vitrina, para las distintas manifestaciones culturales en mi país. Rincón Literario, rincón musical, rincón teatral…rincones a “media”, los que no han dejado de ser elitistas y por lo demás, poco sugerentes, hasta predecibles (a título personal).


Muchos aspirantes a artistas se quedan en eso, y no logran brillar con luz propia, menos, dar a conocer sus obras. Es verdad que un artista (y también un profesional o un buen padre), no sólo “nace”, sino que se “hace”, pero seamos sinceros: Si a nuestro incipiente (por no ser despectiva) talento le sumamos unas buenas lucas (dinero, para los lectores no chilenos), en menos que cante un gallo ya seremos celebridades dignas de usar anteojos oscuros, ropa desaliñada, y comenzaremos a ser invitados a eventos en los que sí se respira Cultura (un supuesto). Más aún, si además de ese precoz talento agregamos un buen apellido, el que por lo general no tiene raíces chilenas (dije por lo general), nos transformamos en herederos de los que fueron en algún momento protagonistas de nuestra historia. Pero… ¿Qué pasa con el cantautor que no es Parra, o el artista plástico que no lleva apellido terminado en “Eaux”? …
Sin caer en lo izquierdista, reprimido, o como quieran llamarlo, los invito a ser parte de este proyecto, “Relmu”, que en mapudungún significaría algo así como: arco iris, cuyos 6 colores en rigor, se alinean, de manera casi premeditada, con las siempre nombradas Bellas Artes, las que también en rigor (una vez más) son 6.


Relmu pretende ser una “plataforma”, para aquellos talentos, aspirantes a artistas, que hoy en día carecen de reciprocidad, de un público que los lea; escuche; vea; admire; critique.


Ximena.